Para las investigaciones que va a realizar el Grupo Operativo C-OLIVAR se han seleccionado parcelas con olivares con diferentes marcos de plantación y prácticas implantadas, con el objetivo de analizar el diferente flujo de carbono en cada uno de ellos.
Los sistemas de cultivo intensivo se caracterizan, principalmente, por su alta producción, lo que se consigue por el alto grado de mecanización, el aumento del cultivo de olivos de un solo pie y por un marco de plantación menor comparado con los sistemas tradicionales.
En el olivar superintensivo, los marcos de plantación son mínimos, por lo que los olivos se colocan en hileras (lo que se conoce como setos) y separados por calles lo suficientemente anchas para que pueda pasar la maquinaria.