En el marco del proyecto C-OLIVAR, la Denominación de Origen Estepa continúa avanzando en su compromiso con una agricultura más eficiente, sostenible y alineada con los retos del cambio climático. Durante el mes de marzo, el equipo técnico de la D.O.P. Estepa ha llevado a cabo una serie de visitas a campo para realizar controles fenológicos en distintas fincas del territorio amparado, acompañados por técnicos del servicio de asesoramiento agrario (API) de la zona.
Estas visitas tienen como objetivo observar el estado de desarrollo del olivar en un momento clave del ciclo vegetativo, permitiendo recabar información de utilidad para el manejo agronómico y para la toma de decisiones estratégicas en el cultivo. Además, estos controles aportan datos relevantes al seguimiento científico del proyecto C-OLIVAR, centrado en medir y optimizar el secuestro de carbono en el olivar.
Fenología y sostenibilidad: claves para un cultivo eficiente
El seguimiento fenológico aporta indicadores esenciales sobre fases como la brotación, floración o cuajado del fruto, que están directamente condicionadas por factores como el clima, el estado del suelo o las prácticas de manejo adoptadas. Conocer en detalle cómo evolucionan estos procesos permite adaptar mejor las estrategias agronómicas y anticiparse a posibles desequilibrios que afecten al rendimiento o a la salud del olivar.
En este contexto, el proyecto C-OLIVAR busca relacionar los estados fenológicos con la aplicación de técnicas sostenibles —como el manejo de la cubierta vegetal o el uso de compost de alperujo— para evaluar su impacto en la eficiencia productiva y en la capacidad del cultivo para actuar como sumidero de carbono.
Una visión integrada del olivar
Estas acciones forman parte de la visión integral de sostenibilidad que promueve la Denominación de Origen Estepa, donde la calidad del aceite va de la mano de una gestión respetuosa con el medio ambiente. A través de iniciativas como C-OLIVAR, se impulsa un modelo agrícola innovador, basado en el conocimiento técnico, la observación en campo y la mejora continua de las prácticas agrícolas.
La D.O.P. Estepa sigue trabajando para que el olivar no solo sea un símbolo de tradición y excelencia, sino también una herramienta activa frente al cambio climático y una fuente de rentabilidad sostenible para las generaciones presentes y futuras.
