C-OLIVAR cierra su etapa con éxito en las 30 Jornadas del Olivar de ASAJA Sevilla

El proyecto C-OLIVAR ha puesto el broche final a su trayectoria con la presentación de sus resultados en el marco de las 30 Jornadas del Olivar de ASAJA Sevilla, celebradas en el salón de actos de Oleoestepa S.C.A., que registró un lleno absoluto. El acto congregó a agricultores, técnicos, representantes del sector oleícola y medios especializados, reflejando el interés y la relevancia que ha generado este proyecto en el territorio.

Durante la sesión, se presentaron los principales avances y conclusiones del trabajo desarrollado a lo largo de los últimos meses por el Grupo Operativo C-OLIVAR. Entre ellos, destaca el análisis del balance de carbono en fincas de la Denominación de Origen Estepa y la evaluación del potencial del olivar como sumidero natural de CO₂, capaz de generar créditos de carbono y, por tanto, abrir una nueva vía de rentabilidad económica para el agricultor.

Uno de los momentos más esperados fue la presentación de los resultados del proyecto C-OLIVAR, una iniciativa pionera para evaluar el secuestro de carbono en el olivar y su posible comercialización en el mercado voluntario de créditos de carbono. Intervinieron el catedrático Roberto García Ruiz (Universidad de Jaén) y el investigador Joaquín Cobos Sabaté (Estación Biológica de Doñana, CSIC), quienes explicaron que, gracias a prácticas sostenibles, los agricultores de la Denominación de Origen Estepa podrían obtener ingresos de más de 20 millones de euros en un periodo de cinco años, a través de la venta de créditos en el mercado voluntario de carbono.

Esta estimación parte de los datos obtenidos en una muestra de 440 hectáreas, correspondientes a 15 fincas de la cooperativa Sor Ángela de la Cruz S.C.A. (Estepa), que han mostrado la capacidad de generar hasta 5.974 créditos de carbono.

Extrapolando esta ratio al conjunto del territorio amparado por la DOP Estepa, que son 50.000 hectáreas de olivar, arroja la cifra de 20.000.000 de euros, lo que pone de manifiesto el enorme potencial de este cultivo tradicional no solo como aliado climático, sino también como fuente real de rentabilidad para los agricultores.

A través de un enfoque riguroso y multidisciplinar, el proyecto ha unido a investigadores, cooperativas, técnicos y olivicultores en torno a una visión común: demostrar que es posible producir aceite de oliva virgen extra de excelencia mientras se lucha contra el cambio climático.

El equipo ha desarrollado trabajos de campo, toma de muestras, análisis de suelo, jornadas formativas y actividades de divulgación con un fuerte componente territorial. El resultado: conocimiento científico aplicado y herramientas prácticas que ya están al servicio del sector olivarero.

Desde la Denominación de Origen Estepa, entidad coordinadora de la comunicación y divulgación del proyecto, se destaca la importancia de trasladar la ciencia al campo y de apostar por un modelo agrícola que integre sostenibilidad, innovación y viabilidad económica.

Aunque el proyecto C-OLIVAR finaliza su etapa de ejecución, su impacto continúa: las bases están sentadas para seguir construyendo un olivar más sostenible, más rentable y más comprometido con el futuro.

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